Lost: Análisis de la cuarta temporada

Lost: Análisis de la cuarta temporada

Llega el septiembre de Lost. La hora de las notas, de juzgar lo que nos ha ofrecido durante los últimos meses. Llega el momento de inspeccionar cada detalle de la cuarta temporada, de repasar los mejores momentos, las mejores frases y los debates más interesantes. Hoy toca hacer balance de lo mejor y lo peor de esta cuarta temporada, así como del nivel general en referencia a campañas anteriores. Toca mirar de reojo al preocupante (?) descenso de las audiencias. Analicemos la cuarta temporada de Lost...

Antes de empezar a destripar la cuarta temporada, vamos a echar la vista atrás. Aunque los grandes debates en Todoseries se generaron a partir del octavo episodio, lo cierto es que hemos estado siguiendo la desde el primer día, siempre al pie del cañón. Por eso, como un pequeño homenaje al trabajo de Dani y sus espléndidas reviews, nos permitimos la licencia de animaros a que repaséis la temporada con nuestros análisis. Aquí empieza el viaje...

El viaje terminó con la imagen de John Locke en el ataúd. Sin duda, una de las escenas más impactantes de toda la temporada. ¿Queréis que recordemos las 10 mejores de la temporada? También os invito a repasar nuestra particular selección de las 23 mejores frases del año y una valoración bastante controvertida de la season finale. Veamos...

Creo que ya tenemos suficientes argumentos como para entrar a valorar globalmente la temporada. Hemos intentando seleccionar ocho aspectos que resuman lo mejor y lo peor de esta cuarta entrega. Como siempre, se admiten todo tipo de comentarios:

Lo mejor:

  • El asentamiento de los flash forwards como nuevo sistema narrativo, que permite desvelar trocitos del futuro sin que el presente pierda fuerza. Además, como vimos en Ji Yeon, se abre la vía de combinar pasado con futuro descolocándonos por completo.
  • The Constant y The Shape of Things to Come, dos capítulos que entran directamente en la historia de la serie.
  • Benjamin Linus, que ha soportado en muchísimos capítulos el peso de toda la serie y que se ha consolidado como un personaje imprescindible.
  • Como prometieron Lindelof y Cuse, la cuarta es una temporada llena de respuestas. No se han abierto demasiados misterios, más allá de la trama principal, y la ha sido una respuesta genial a la cuarta temporada.
  • Las apariciones fantasmales, empezando por Charlie, siguiendo por Libby y acabando por Claire, además del omnipresente Christian Shephard (¿Jacob?).
  • La acertada introducción de nuevos personajes. Faraday se ha ganado el cariño de la mayoría, pero Lapidus ha sido clave en la finale y los carismáticos Miles y Charlotte todavía tienen mucho que contar.
  • La continua batalla entre fe y ciencia, representada por los dos protagonistas oficiales de la serie: Jack y Locke. Cuatro temporadas después, la discusión sigue siendo vibrante. Y ni siquiera intuimos quién puede tener razón...
  • Cuatro temporadas y más de 100 capítulos después, sigue poniéndonos la piel de gallina. Y lo que es mejor, hemos encontrado en Bharma el perfecto lugar de reunión para poner en común esas sensaciones. Y todavía quedan dos años para seguir soñando...

Lo peor:

  • El regreso de Michael. Cuando lo vimos en Ji Yeon creíamos que tendría mayor responsabilidad en la temporada, pero ha llegado para saciar las ansias de venganza de la gente. El traidor llegó, se redimió y se marchó sin pena y con escasa gloria. Inconsistente.
  • En contraposición al éxito de los flash forwards, la pérdida de fuerza y presencia de los flashbacks. Sólo la impresionante historia de Cabin Fever nos conmovió.
  • La muerte de significativos con historias por contar, especialmente la de Rousseau y Alex, cuya vinculación con la Isla prometía episodios fascinantes.
  • The Other Woman, visto en perspectiva, el peor episodio de la cuarta temporada. Pese a la escena en que Juliet sale del agua...
  • La escasa participación de personajes trascendentales. Charles Widmore es el claro ejemplo de cuota mínima de pantalla y protagonismo absoluto. Penny, Richard Alpert o Christian Shephard también entran en este grupo.
  • Una aburrida e inexplicable tendencia a que los personajes acaben siendo buenos. jamás se habría tirado del helicóptero en la primera temporada, Ben no habría cedido el testigo a Locke al principio de la tercera y Michael se fue sin mirar atrás en la segunda. No hace falta redimirlos a todos de sus acciones.
  • La pérdida de importancia de la Isla. Cada vez echamos más de menos las expediciones de las primeras temporadas a través de la selva. Los losties son hormigas en la batalla entre dos gigantes: Ben y Widmore.
  • Que Locke sólo viva tres años más...

Uno de los aspectos que menos nos preocupa al público y más a ABC y al equipo de Lost son las audiencias. Ya hemos comentado en más de una ocasión que Lost irá perdiendo público a medida que avance la serie. Muy lejos quedan los más de 20 millones de espectadores que vieron la season finale de la primera temporada. Desde entonces, siempre cuesta abajo hasta llegar a los poco más de 12 millones de seguidores en There's No Place Like Home. Sin ser preocupante, sí que constituye un aviso para la serie. Veamos la evolución de esas audiencias:

Evolución de las audienciasEvolución de las audiencias
Audiencias de la cuarta temporadaAudiencias de la cuarta temporada

*El gráfico no incluye los datos de la segunda parte de la season finale.

En conclusión, la cuarta temporada ha mantenido el ritmo creciente de la serie. La acción isleña, que se había ralentizado al principio de la temporada, tuvo un gran empujón a raíz de The Shape of Things to Come. Los acontecimientos que preceden a la salida de los Oceanic Six son los momentos más importantes de la serie, ya que el objetivo desde el primer día era abandonar la Isla.

Además, tenemos que seguir felicitando el gran trabajo de casting de la serie, ya que los personajes nuevos han llegado para sumar. De hecho, desde la introducción de Ben, sólo se han contado aciertos: Juliet, Alpert, Faraday, Miles, Lapidus, Charlotte, Keamy... Pese a que se ha roto aquella máxima de "todo tiene una explicación científica", Lost sigue teniendo una sólida base de realismo acompañada de una serie de misterios más o menos inexplicables. Por mucho que pasen las temporadas, la creación de los personajes llenos de matices sigue siendo el principal reto. Y se agradece.

Finalmente, uno de los puntos fuertes de Lost siempre es que el futuro tiene una pinta exquisita. La , con los Oceanic Six intentando regresar, Locke en un ataúd, Ben fuera de la Isla, un grupo de supervivientes liderados por Sawyer en Herbert Jablonski y muchos, muchos misterios por resolver. Vibrante.

Nosotros ya hemos hablado suficiente. Ahora os toca a vosotros. ¿Qué balance hacéis de la cuarta temporada? ¿Qué es lo mejor y lo peor? ¿Qué puntos os gustaría destacar? Adelante, amigos...